Las blefaritis parasitarias son inflamaciones del párpado causadas por la infestación de artrópodos o protozoos, lo que las diferencia de las causas infecciosas comunes. Las etiologías más frecuentes incluyen los ácaros (Demódex) y los piojos (Phthirus pubis). Sin embargo, en zonas endémicas, es crucial considerar la leishmaniasis cutánea, causada por la Leishmania. Esta última se presenta típicamente como un granuloma o nódulo de crecimiento lento. El diagnóstico diferencial es esencial para aplicar un tratamiento antiparasitario dirigido y evitar la cronicidad o la diseminación de la enfermedad.